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Historias de la afición

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Antón Arieta lloró tras marcar al Athletic

Por todos es conocido el buen rollo y camadería que históricamente ha existido en el vestuario del Athletic. Todos los jugadores que alguna vez han vestido la elástica rojiblanca coinciden en que el ambiente que se respira en el club no tiene comparación con el que se vive en otros equipo.

Por supuesto, ese amor por los colores del Athletic y por los compañeros con los que has compartido vestuario se mantiene incluso después de abandonar el club. Un ejemplo de ello es una anécdota protagonizada por el mítico delantero Antón Arieta.

Natural de Durango, Arieta II fue uno de los jugadores más destacados del Athletic en la década de los 60 y 70. Durante sus diez temporadas en el club, anotó 83 goles y se alzó con dos Copas del Generalísimo, marcando además en ambas finales de 1969 y 1973.

Sin embargo, un año más tarde, Arieta II abandonó el Athletic y se unió a las filas de Hércules. Allí militó durante dos temporadas y logró el honor de ser el primer futbolista en marcar el primer gol en el nuevo estadio del Rico Pérez.

Obviamente, en un momento de la temporada el delantero tuvo que enfrentarse a su exequipo y el destino quiso, además, que fuera el autor de un gol. Arieta II no solo no lo celebró, sino que directamente no pudo ocultar las lágrimas en el campo. El jugador no podía soportar haber marcado a Iribar, el que había sido su amigo y compañero durante tantos y tantos años.

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