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El entrenamiento invisible: alimentación, hidratación y descanso

¿Sabías que para mejorar el rendimiento no todo es el entrenamiento? A menudo pasa que, cuando buscamos una mejora en nuestros objetivos nos centramos tanto en preparación física que descuidamos algunas de las cosas que van más allá como, por ejemplo, el descanso, la hidratación o la alimentación, sin darnos cuenta de que son elementos tan claves como el entrenamiento. Pero, realmente ¿mejorar el rendimiento fuera del entrenamiento en sí es posible? Sí, te contamos cómo.

 

¿Qué es el entrenamiento invisible?

Se entiende por entrenamiento invisible todas aquellas acciones que se realizan más allá de los entrenamientos en sí y que se relacionan directa e indirectamente con el progreso del deportista.

 

¡Alimentarse no es lo mismo que nutrirse!

Alimentarte no es suficiente, debes nutrirte. Mientras que alimentarse se refiere únicamente a la acción de comer alimentos, nutrirse hace referencia al aporte de los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del cuerpo. Por ejemplo, cuando queremos que un coche funcione de la mejor forma posible durante muchos años, y podamos desplazarnos con él largas distancias sin sufrir porque pueda llegar a estropearse a mitad del camino, utilizamos el mejor combustible y el aceite más acertados para él. Le estamos nutriendo. Si, por lo contrario, tan solo queremos que arranque sin importarnos mucho hasta dónde pueda llegar, cualquier combustible nos va a ir bien.

Con la alimentación del deportista pasa lo mismo. Formas de alimentarse hay muchas, pero el deportista debe saber elegir los alimentos más convenientes para su salud y rendimiento óptimos. A modo general, una alimentación equilibrada, variada, que incluya alimentos de todos los grupos (cereales, verduras y hortalizas, frutas, lácteos, alimentos proteicos y grasas saludables) y adecuada en cantidad y calidad es suficiente para cubrir las necesidades de una persona que realiza actividad moderada a diario. No obstante, si quieres saber más sobre la dieta básica del deportista o sobre la adaptación de la pauta dietética te recomendamos la lectura de los siguientes artículos: “Las claves para la dieta del deportista”,  “Es necesario adaptar la dieta a cada deporte

 

¡Hidrátate todo el día, sin esperar a la sensación de sed!

El agua es un elemento imprescindible en nuestro cuerpo. Además de ser uno de los elementos mayoritarios de él, participa prácticamente en todas las funciones. Para mantener una correcta hidratación y un correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, los expertos recomiendan consumir a lo largo del día 1,5-2 litros de agua para la población en general.

En los deportistas, además, se ha comprobado que, una hidratación incorrecta, así como una mala rehidratación pueden afectar directa e indirectamente en la aparición de fatiga y la mejora del rendimiento. Por lo que, en una persona que practique deporte de forma regular varias veces por semana se recomienda que se hidrate debidamente antes; beba cada 15-20 minutos durante el ejercicio y, sobre todo, que reponga los líquidos perdidos después de la actividad física. Si quieres ampliar un poco más esta información, no te pierdas nuestro artículo Pautas de hidratación antes, durante y después, ¡te va a gustar!

 

¡Descansar en todos los sentidos!

A veces no nos damos cuenta de que el ritmo de vida que llevamos no nos permite descansar el número de horas que necesitamos para mantenernos activos. Dedicar el tiempo necesario al descanso y al sueño es fundamental para mejorar el rendimiento de un deportista. Y es que, el sueño es un pilar básico tanto física como mentalmente. Lo mejor es dedicarle alrededor de 8 horas al sueño, procurando además mantener unos horarios regulares tanto al acostarse como al levantarse.

Pero, esto no es todo, es importante descansar también del entrenamiento y no ejercitarnos todos los días. Uno de los errores más comunes es pensar que conseguiremos antes nuestros objetivos si entrenamos cada día, pero la verdad es que el tiempo de reparación y adaptación muscular es igual de necesario para seguir progresando.

 

Ya lo sabes, no olvides descansar, hidratarte y alimentarte correctamente, el entrenamiento invisible es tan importante como el entrenamiento en sí para mejorar tu rendimiento y alcanzar de la mejor forma tus objetivos.